Aromas y experiencias positivas 1
Desde hace algún tiempo, estoy recibiendo testimonios de personas de todo el mundo en los que me cuentan sus historias y experiencias positivas acerca de la eficacia en sus vidas por el uso de determinados aromas. Como muchos de ellos son realmente alentadores, hoy me he decidido a compartirlos contigo en ésta entrada. Para facilitar la privacidad, he decidido cambiar los nombres de los protagonistas por otros nombres ficticios (los lugares sí son reales)
Con respecto al aroma de la Hierba Luisa, por ejemplo, Mari Ángeles, de Bilbao, me escribió lo siguiente: “Cuando de repente me quedé viuda a los 34 años y con un hijo de 1 año, “la casa se le vino encima”, y entré en una profunda depresión, hasta el punto que apenas tenía ganas ni de estar con mi hijo ni con nadie … Estuve así cerca de 7 meses en ese estado, hasta que, una de las veces que fuí al centro comercial a comprar, al pasar por una tienda de muebles, percibí que de ésta tienda salía un aroma maravilloso…” “Ummm, cómo olía” Me contaba. “Entré en la tienda sin idea de comprar nada, y, comencé a recorrerla sintiéndome atraída por aquel olor que tanto me entusiasmaba. Estuve tiempo y tiempo recorriéndolo todo, hasta el punto de que compré unos cojines y un juego de sábanas que en ese momento no me hacían casi falta. No sabe Usted las múltiples aplicaciones que le encontré a aquellos cojines, cosa bastante extraña en mí, que voy varias veces a la tienda antes de decidirme. Cuando pagué, antes de irme, le pregunté a la cajera acerca de qué olor era aquel que me parecía tan apetecible. Me comentó que se llamaba Verbena aquel aroma. (Después he sabido que se llama Maria Luisa y Hierba Luisa). ¿Dónde se compra? Le pregunté. Me respondió que lo que yo olía estaba en el conducto del aire acondicionado, pero que para el público lo vendían en Ambientador Mikado o en vela. Después de explicarme cómo había que usarlo, decidí comprar un Mikado para mi habitación y otro para el salón. Al llegar a casa los puse y sentí que me había vuelto un poco la ilusión. Era como si hubiera abierto una ventana a la alegría. Así estuve muchos días, hasta el punto de que cuando terminaba el trabajo en la oficina estaba deseando recoger a mi hijo de la guardería y llegar a casa por lo bien que me sentía en ella incluso nada más entrar. Poco a poco, la ilusión por ver a mi hijo crecer tratando de darle lo mejor de mí, me fue aumentando más, y veía cómo mi niño cada día estaba más contento… Comencé a sacarle partido a ciertos lugares de la casa que tenía decorados pero que “no me decían nada”, y empecé a ilusionarme por aquellas pequeñas cosas que antes me habían pasado desapercibidas … El vacío por la pérdida de mi marido estaba ahí, pero sentía que lo podía afrontar con otra fuerza … “ Hace unos meses mi hermano me retwiteó la entrada de su Blog referente a la Hierba Luisa. Entendí que lo mío no había sido sólo una pasión subjetiva, sino que su aroma actuó para levantarme el ánimo haciendo la función anti-depresivo natural”.
Emocionante testimonio, ¿verdad? A continuación, procedo a contarte otro bastante alentador que recibí de Juan Carlos, de Barcelona, respecto al aroma de la Lavanda:
“Lo que comentas referente a la Lavanda lo he podido experimentar muy positivamente en mi madre, que padece la enfermedad de Alzheimer desde hace 4 años. Por su enfermedad, hay momentos en que se pone bastante nerviosa y se agobia de tal manera que nos causa una gran pena verla así. Por casualidad, leí en Linkedin tu artículo referente a la aromaterapia y su capacidad para la mejora del Alzheimer, y un día decidí colocar un Mikado en el cubre-radiador de la habitación donde se encuentra habitualmente mi madre, con la idea de ver qué pasaba. Fue bonito contemplar cómo a los 20 minutos se quedó tranquilita y con paz. Por ello, empezamos a colocarlo con cierta frecuencia. Es posible que el aroma le despierte también de forma inconsciente recuerdos agradables de su pasado, ya que era la colonia que nos aplicaba cuando éramos pequeños. Para evitar que se acostumbre, lo estamos colocando únicamente por las tardes de 7 a 8.30 horas. Los efectos se han notado realmente para bien. Con la aprobación de su médico, de vez en cuando le aplicamos en las piernas un ligero masaje de aceite esencial de Lavanda rebajado con aceite de almendras, y a juzgar por la expresión de su cara, deducimos que se siente bien”.
Espero te hayan gustado éstos alentadores testimonios referentes a experiencias positivas de aromas. Como no deseo alargarme mucho y cansarte, termino por hoy ésta primera parte con la idea de contarte más a lo largo de la semana que viene. Si te ha gustado, te animo a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales. Y si deseas dejarme algún comentario o consulta, ¡me encantará responderte! También te he puesto un apartado RSS Entradas, por si te apetece recibir las entradas de forma automática. ¡Un saludo y hasta la semana que viene!
¿Deseas conocer Amarettahome? Entra aquí


Tan interesante éste artículo como todos lo que he leido de Usted.
Me encantaría contarle mi experiencia. ¿Me podría facilitar una dirección de correo donde enviársela?
Muchas gracias, y le deseamos tanto mi mujer como yo, que somos fans incondicionales, que tenga toda la salud del mundo para poder seguir haciendo artículos tan enriquecedores.
¡Gracias, Juan! ¡Es de lo más motivador tu comentario!
Puedes escribirme a: [email protected]
Estaré deseosa de recibirlo.
¡Un saludo!
Me alegro de haber leído éste artículo, ya que algo parecido a lo que cuentas de Mari Ángeles me ocurrió a mí cuando perdí a mi hermana. Gracias en parte al relajante olor de la Lavanda logré salir del bache, en el que llevaba sumida 2 largos años. Ver que existe gente que le ha ocurrido algo parecido es muy reconfortante, pues sientes que no eres la única.
Me ha encantado, tanto lo que cuentas como la forma de expresarlo.
Mi más grande enhorabuena, Vega por compartirlo con nosotros.
¡Me ha encantado!