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sentido del olfato

¿A qué huele el verano? (1)

Por Vega Del Fresno 3 comentarios

Qué largos eran los veranos cuando éramos pequeños, ¿a que sí? . Me maravillo de sólo pensar, cómo se ha encargado nuestra memoria de darles ese toque dulce que nos proporciona recuerdos tan felices… Una vez que somos más mayores, aunque tengamos que soportar temperaturas tremendas … El verano lo asociamos con el disfrute … Cada cosa que hacemos, posee olores especiales que lo hacen único y fantástico … y por ello yo me pregunto, ¿A qué huele el verano?

¿A que es una gozada cuando te levantas más o menos temprano, y abres las ventanas para que corra el aire fresco con olor a vida dándote en el cuerpo y en la cara?

El verano, ¡También huele a comida estupenda! Para mí, preparar comida para pasar un día fuera, ya sea en un pinar, como en la piscina, o en la playa … Aunque me tenga que levantar dos horas antes de la cama para hacerlo … ¡Me da la vida! Esa tortilla de patata con un poquito de cebolla que huele “que alimenta” y que con tanta ilusión colocas en el plato para que no se mueva … Ese gazpacho en su punto de sal y de vinagre, -como a ti te gusta- … La ensalada campera … Esos tiernos filetes tan bien empanados, que se quedan tan blanditos cuando los colocas dentro del pan que has impregnado antes con la mayonesa y que tiene ese olor tan rico … ¿Y dónde me dejas los sándwiches preparaditos con pan blandito rellenos de vegetal? Para compensar un poco el exceso … hablando de la fruta, la ensalada de sandía tiene un olor tan apetecible que … ¡Dan ganas de comerse toda la fuente! Y hablando de bebidas, sólo acercarte un vaso con un poco de sangría a la nariz con ese suave aroma de vino con un poco de naranja y un toque de canela … ¿A que entran ganas de tomarse la jarra entera?

Para mí el verano, también huele a césped: En esos momentos en los que estás en la piscina, y después de bañarte colocas la toalla para tumbarte sobre el césped después de bañarte … ¡Qué fresco, y qué bien huele a verde!

Me acuerdo que, un amigo que vivía en Sudáfrica me contó que el día de Navidad lo celebraban con una barbacoa en familia. Nunca había reparado en que, al estar en el hemisferio sur, las estaciones se invertían en los meses, de tal manera que la Navidad caía en la estación del verano. Tiene que ser una experiencia única para nosotros, que no estamos acostumbrados, pasar la Noche Buena en familia preguntando si ponemos el aire acondicionado, o, si abrimos más o menos las ventanas, ¿A que sí?

El verano también huele a crema. No podré olvidar aunque quiera, el olor que traía la crema After Sun que me aplicaba mi madre por la noche sobre los hombros, después de haberme pasado el día en la playa dentro del agua … Seguro que a ti también te recordará a la crema para el sol. ¿Te acuerdas de la crema de coco tan típica para tomar el sol? Yo sí, y cuando percibo el olor del coco, sin querer, lo asocio a verano …

Espero te haya gustado la primera entrada referente a qué huele el verano. Si te ha gustado, te animo a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales. ¿Deseas dejarme algún comentario o hacerme alguna consulta? Te animo a hacerlo, pues ¡Seguro te respondo! También te he puesto un apartado a la derecha, por si te apetece recibir las entradas de forma automática en la bandeja de entrada de tu correo electrónico. ¡Un abrazo y hasta la semana que viene!

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Archivado en: aromas, emociones, sentido del olfato

¿Por qué ya no siento el olor de las cosas?

Por Vega Del Fresno 37 comentarios

por qué perdemos nuestro sentido del olfato

¿Te has parado alguna vez a pensar en lo diferente que tenemos cada uno nuestro sentido del olfato? Si a ello le unimos que con el paso de los años, éste nos va variando incluso hasta poder dejar de percibir los malos olores … ¿Qué ocurre si ya no siento el olor de las cosas que antes sí que captaba? ¿Y cómo es que puede ocurrir? Hoy deseo contarte acerca de la Anosmia, es decir, cuando dejamos de percibir los olores que antes sí sentíamos.

En ocasiones, lo podemos perder de forma temporal. Seguro te resulta familiar ésta frase: “Yo hoy no huelo nada, porque estoy acatarrado”. Efectivamente, si padecemos de un enfriamiento, nuestro sentido del olfato queda afectado temporalmente . Una vez que hemos vencido la gripe o el enfriamiento, nuestra nariz se limpia de nuevo y recuperamos el sentido del olfato.

También lo podemos perder de forma definitiva. Mi padre, que comenzó a fumar tabaco negro en cantidad desde muy joven, pasados muchos años llegó un día en el que descubrimos que apenas percibía ni los olores más desagradables … Al mismo tiempo veíamos que las comidas que le gustaban mucho siempre tenían sabores profundamente contundentes … Mi madre decidió que lo más sensato era hacer dos comidas: Una para el, y otra para el resto … Efectivamente, el alquitrán y la nicotina le habían anestesiado las raíces nerviosas del bulbo olfatorio produciéndole una Anosmia que como consecuencia le había afectado al paladar (El 80% de nuestra percepción de los sabores procede de nuestra capacidad para oler).

¿Hay más circunstancias que pueden producir Anosmia? Aquí te comento algunas:

  • Una alergia estacional que provoca una rinitis
  • Una sinusitis crónica
  • Determinados medicamentos suministrados por la nariz, incluidos los descongestionantes nasales (Todavía recuerdo ver a mi padre cómo se aplicaba un descongestionante nasal todas las noches antes de dormir) -Ello también fue causante de su Anosmia-.
  • Un tumor cerebral o también un tratamiento de radioterapia aplicada para el cáncer de cuello o de cabeza
  • Una lesión en el cerebro
  • Padecer de Alzheimer o de Párkinson (En el caso del Alzheimer, ésta se va manifestando a medida que la enfermedad va en avance).
  • El consumo de anfetaminas
  • Un trastorno hormonal (Las mujeres, curiosamente percibimos los olores de forma más intensa en determinados momentos de nuestro ciclo menstrual)
  • Una operación quirúrgica en los senos paranasales
  • Tener torcido el tabique nasal

¿Y si no se ha dado ninguna de éstas causas? Ello puede ser “aviso” de la existencia de una obesidad excesiva, o una diabetes, o una hipertensión. También puede ser indicio de una nutrición deficiente.

¿Y tiene curación? En muchos casos sí. Si la causa es provocada por el tabaco, prácticamente no. Pero hay muchos casos de éxito en la recuperación del olfato. Obviamente, la primera y la última palabra la ofrecerá el especialista de nuestra confianza.

Espero te haya gustado lo que aquí brevemente te cuento en relación a la pregunta ¿Por qué ya no siento el olor de las cosas?. Si te ha gustado, te animo a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales. ¿Deseas que te envíe los nuevos artículos directamente a tu correo electrónico? Te he puesto un apartado a la derecha donde te puedes suscribir. Si te apetece dejar un comentario o hacerme una consulta, te animo a hacerlo pues ¡Seguro te respondo! ¡Un abrazo y hasta la semana que viene!

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Fuentes de la información: Clínica Juan Carrero y Anosmia.info

Fuentes de las imágenes: blog.blogthings.com (Imagen de la parte superior) y topnews.in

Archivado en: salud, sentido del olfato

¿Por qué la misma cosa nos huele a cada uno diferente?

Por Vega Del Fresno 3 comentarios

cada uno olemos distinto

¿Has tenido alguna vez la experiencia dando una vuelta por el campo, o entrando en un restaurante que la misma cosa o lugar nos huele a cada uno diferente? Hoy deseo contarte el por qué

Una razón importante: Nuestros genes

La más mínima diferencia en el nivel más pequeño de nuestro ADN, puede hacer, por ejemplo, que el famoso perfume Chanel Nº 5 a ti “te mate”, y a tu pareja “le encante”. Trataré de explicarte de la forma menos complicada el por qué:

Según Hiroaki Matsunami, investigador del Instituto Duke de ciencias del cerebro, situado en Carolina del Norte, (EE.UU.), cada uno de nosotros posee aproximadamente 400 genes que están codificando los receptores de nuestra nariz. En estos genes, hay más de 900.000 variaciones. Los receptores de nuestra nariz se encargan de controlar los sensores que van a determinar cómo percibimos un determinado olor del tipo que sea. Cuando inhalamos, se activan un conjunto de receptores en la nariz y crean una señal específica para el cerebro. Curiosamente, los receptores de cada persona funcionan de manera distinta, siendo ésta diferencia de un 30% como mínimo.

Conclusión: No es extraño que haya 10 personas que perciban el mismo olor de forma diferente

Las grandes marcas de alimentación y de perfumería “sueñan” con saber qué receptores están siendo activados por ciertos productos químicos y las consecuencias de éstas activaciones en nuestras emociones. La respuesta es todavía una incóginita ya que sólo se conocen 40 receptores … Si alguna vez los llegaran a descubrir todos, pienso que “estaríamos perdidos”, pues tendrían las claves para controlar mucho mejor nuestras emociones a través de los estímulos olfativos, logrando que de forma aparentemente voluntaria compráramos sus marcas …

Otra de las razones por las que la misma cosa nos huele diferente: La educación olfativa que hayamos podido recibir.

Desde que nacemos, crecemos rodeados en un entorno con determinados olores y aromas, de forma que muchos nos acaban incluso encantando. Si lo piensas, a lo mejor a ti también te ocurre que cuando entras en un lugar en seguida “te salta la alarma” y lo reconoces, estimulando al mismo tiempo tus emociones y causándote una sensación inmediata de bienestar. Por ponerte un ejemplo, seguro recuerdas aquel intenso olor a café recién hecho que todos los días olías en la cocina de casa mientras desayunabas corriendo para ir al colegio… ¡Qué bien olía!. Cuando entras en una cafetería, por ejemplo, enseguida lo identificas, ya que te ha despertado recuerdos que tu memoria se ha encargado de endulzar. ¿Es así? Si hubieras crecido con el aroma del té de Jazmín como en muchas partes de China, el olor del café te resultaría bastante diferente y dudo que incluso te gustara … ¿No es así?

En mi opinión, la edad que tengamos influye bastante ya que nuestro desarrollo hormonal es distinto dependiendo de la edad. Cuando somos pequeños, nos fascinan los aromas frescos y cítricos, y a medida que cumplimos años, en una gran cantidad de casos, debido a que nuestras hormonas están en continua evolución, nos vamos decantando más por los “olores calientes”. Conozco de una amiga mía que a los 20 años le detectaron un problema hormonal. Hasta esa edad, le fascinaban los perfumes de vainilla intensa, el coco, y otros del estilo que a mí me abrumaban cuando aparecía y se los había aplicado … Tras recibir el tratamiento y corregir sus hormonas, aquellos perfumes de aromas tan “calientes” que se aplicaba con tanto “amor” le parecieron insoportables, y pasó radicalmente a usar perfumes de aromas más frescos.

Espero te haya ayudado y no te haya aburrido éste artículo a cerca del porqué la misma cosa nos huele a cada uno diferente. Si te ha gustado, te animo a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales. También te he puesto un apartado “RSS Entradas”, por si deseas recibirlas de forma automática. Si deseas dejar algún comentario o hacerme alguna consulta, lo puedes dejar en la parte de abajo, pues ¡Seguro te respondo!. ¡Un abrazo y hasta la semana que viene!

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Fuentes de la Información: Duke Institute for Brain Sciences

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Curiosidades sobre nuestro olfato (1)

Por Vega Del Fresno 1 comentario

interesantes curiosidades sobre el sentido del olfato

¿Sabes cual es el olor que más les gusta por lo general a los hombres, y el que por otra parte el que más atrae a las mujeres? ¿ Y cuál de los 2 sexos posee un olfato más “fino”? ¿Tenemos más capacidad de percibir aromas en Primavera o en invierno? En ésta entrada de mi Blog, deseo contarte, amigo lector (o lectora), ésta y otras muchas curiosidades sobre nuestro sentido del olfato seguro te gustará conocer.

A menudo pensamos que tenemos una “gran memoria fotográfica”, (“A mi vista nadie la engaña”, decimos). También podemos pensar que con oír una noticia, ésta se nos queda grabada con un altísimo porcentaje de exactitud. Al olfato le damos una importancia mínima … Sin embargo, el sentido más” virgen” que tenemos y menos influenciable (a nivel de retención), es el del olfato: Memorizamos con mucha mayor exactitud que con ningún otro sentido. Te doy un dato: Pasado un año, recordamos el 65% de lo que percibimos mediante la nariz, y sin embargo, con el sentido de la vista retenemos tan el 50% pasados los 3 primeros meses.

¿El aroma favorito de las mujeres? El de su bebé recién nacido,- por lo general,- y para los hombres, su aroma favorito es el de un buen desayuno de Domingo: Existe una asociación emocional directa entre el olor y el hecho de que el desayuno se efectúe en un día en el que no haya que ir a trabajar. -Ello despierta aún más su atractivo-.

¿Cuántas veces nos ha ocurrido a nosotras las mujeres que, cuando entramos en una habitación que ha estado tiempo cerrada percibimos un cierto desagradable aroma, y sin embargo, al preguntarle al hombre que está en ese momento a nuestro lado nos dice que somos unas exageradas? Según estudios realizados, las mujeres poseemos más capacidad de percibir aromas con mayor definición que los hombres. ¡Menos mal que no son “cosas nuestras”!

Es curioso: Sentimos más los aromas en Primavera que en Invierno: La razón es que, al estar las plantas en plena floración, todo ello unido a la humedad reinante en el ambiente, hace que nuestra nariz esté mucho más receptiva para percibir las partículas que están en suspensión.

Cómo nos encanta estrenar cosas, y sobre todo, que éstas sean caras, ¿A que sí? Existe una asociación entre la emoción de estrenar, y el olor que percibimos cuando está nuevo. Es por ello por lo que algunos vendedores de coches de segunda mano aplican cuidadosamente ambientador aroma a “coche nuevo” en uno usado para favorecer su venta … No sé si es casualidad, pero cuando me compré mi primer coche usado a los 22 años, un Ford Fiesta blanco, aunque éste tenía ya 2 años de antigüedad seguía oliendo a nuevo. Confieso que ello me influyó para comprarlo …

Seguro que no te imaginas en qué medida nos afecta el olor de las cosas para percibir su sabor:

Te voy a hacer una pregunta pidiéndote que la pienses, y después te diré la respuesta: ¿En qué medida crees tú que el olor de los alimentos influye en su sabor? A continuación te respondo:

El aroma de los alimentos nos influye en nuestra percepción del sabor entre un 75% y un 95%. Te ha sorprendido, ¿verdad? Ahora se comprende por qué las grandes marcas, para competir con las demás, se afanan en darles el aroma lo más intenso posible. Recuerdo que, cuando vivía hace pocos años en la Isla de Malta, el café soluble de marca Nescafé me parecía diferente e incluso peor: No tenía ese tan característico olor a café recién molido que posee el que venden en España y que cuando abres el bote por primera vez te hace ya de por sí sentir bien como si ya te lo hubieras bebido … (Cualquiera diría que los de Nescafé me pagan por hablar de ellos, pero ¡la verdad es que no!).

Espero te haya sido útil ésta entrada relacionada con nuestro sentido del olfato y algunas curiosidades. Si te ha gustado, te animo a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales. También te he puesto un apartado a la derecha “RSS Entradas” por si deseas recibirlas de forma automática. Si deseas hacerme algún comentario o pregunta, te animo a hacerlo pues ¡Seguro te respondo! ¡Un abrazo y hasta la semana que viene!

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Fuente de las fotografías: Imagen de la entrada: Coffee Shop Searcher.com

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El recién nacido y su sentido del olfato

Por Vega Del Fresno Dejar un comentario

bebé a gusto con su madre

Hace algunos meses, estuve con una amiga mía que acababa de dar a luz. Tan “bonito” era su niño, ¡que parecía un muñeco en lugar de un bebé!. Tenía unos ojos que miraban expresando una profunda inocencia, y cuando le cogí de su pequeña mano, la movía ligeramente como sintiendo la mía. Le pregunté a Marta, mi amiga, si había observado si era capaz de oler, y me dijo que estaba segura de que sí. Movida por su respuesta me puse a estudiar sobre el tema, y hoy deseo compartir contigo ésta entrada relacionada con el recién nacido y su sentido del olfato.

Según los expertos, el sentido del olfato de la persona se comienza a desarrollar a partir de los 6 meses de gestación, y por ello con 3 días de vida el recién nacido es capaz de reconocer perfectamente el olor del líquido amniótico de su madre. No dejo de comentar ante mi asombro lo mismo que decía mi abuela cuando se maravillaba de la perfección con que habíamos sido creados: “¡Pero qué listo es Dios y qué bien ha sabido hacerlo todo!”

El recién nacido también es capaz durante las 2 primeras semanas, de distinguir mediante el olfato la leche materna de su mamá con respecto a la de otra madre. Es gracioso observar que aunque su madre desprenda “el olor más desagradable del mundo” a él le resultará el mejor de su vida. Y es que la educación de su olfato estará directamente influida por aquellos aromas que acompañen a su madre. Siempre me acuerdo de que mi hermano el mayor, aún con 52 años, reconoce que cuando tiene que abrir el armario de mi madre para buscar algo, nada más abrirlo le vienen recuerdos envueltos en el amor y la ternura que sintió en su más tierna infancia.

A mí me da una particular pena ver lo incómodo que se siente un bebé tras ser vacunado. Tanto es así, que a veces he pensado si se podría evitar, pero siendo realista reconozco que es fundamental para su bien. Por ello, según un reciente descubrimiento elaborado en Suiza, el hecho de tenerle su madre en brazos envuelto en una mantita ligeramente impregnada con un poco de leche materna, es bastante útil para tranquilizarle tras la vacunación, pues es su aroma el que le hace sentir mejor.

¿Sabías que el primer aprendizaje de un bebé tras venir a éste mundo lo determina su olfato? Nada más nacer, el bebé está tremendamente receptivo a aprender. Por ello, cuanto más tiempo esté en los brazos de su madre, su conocimiento y asimilación acerca de lo que le rodea será mayor (No es lo mismo 5 minutos que 50). Nuestro bebé adquirirá una especial preferencia por aquellos aromas que perciba en las primeras horas de su vida.

Existe un experimento realizado en 2.007, en el que a varios recién nacidos se les dio a oler aroma de camomila mientras estaban en la cuna. Tras varios días, se les dio a probar de forma comparativa el aroma de la leche materna y el de la camomila. Curiosamente, sintieron más atracción por el olor desprendido por la camomila que por el de la leche materna.

Además del olor de su madre, según los expertos el aroma que normalmente les gusta más a los recién nacidos es el de la Vainilla dulce, del que se ha observado que les hace sentir bastante a gusto. Otros aromas que también les gusta pero en menor proporción son el de la Lavanda y el del Jazmín.

Espero que te haya gustado ésta entrada relacionada con el sentido del olfato del recién nacido. Si te ha gustado, te animo a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales. También te he puesto un apartado “RSS Entradas” por si deseas recibirlas de forma automática. Y si deseas dejar algún comentario o hacerme alguna consulta, te animo a hacerlo, pues ¡Seguro te respondo!. Un abrazo y hasta la semana que viene!

Fuentes de la información: Revista American Parents; Leah Williams: “What smells do newborns prefer?”; Gwen Dewar: “The newborn senses of taste and smell”

Fuentes de las fotografías: Fotografía de cabecera: Pmb. Berkeley.edu. Fotografía de portada: top-10-list.org

Archivado en: aromas, sentido del olfato

Aromas y experiencias positivas 5

Por Vega Del Fresno 2 comentarios

aromas-de-felicidad

Hoy deseo compartir contigo nuevamente, ésta entrada relacionada con las experiencias positivas vinculadas a ciertos aromas. Los que he escogido para la entrada de hoy me han parecido tan alentadores, que ¡espero te puedan gustar a ti también!.

El primero de hoy, lo relata Marián, de Gerona, y está relacionado con el aroma de los Frutos Rojos.

“Tengo una hija de 11 años a la que le cuesta mucho estudiar. Es por ello por lo que dedico todo el tiempo que puedo a ayudarle para preparar los exámenes. Concretamente, la asignatura que peor se le da son las matemáticas: “Nos cuesta muchísimo aprobarlas”. (Lo digo en plural, porque cada vez que se examina es como si me examinase yo).

Un día, por esas casualidades de la vida, vino a mis manos un artículo de un pedagogo en el que explicaba la relación entre el sentido del olfato en los niños y la capacidad de asimilar ciertos conocimientos. Comentaba que si se lograba que el niño asociase una determinada asignatura con un cierto olor que le produjera mucho agrado, el estímulo para adquirir los conocimientos aumentaba de forma inconsciente, produciendo una asociación que fomentaba la asimilación, y por tanto los resultados serían más positivos, ya fuera a corto como a medio plazo.

Un poco desesperada por la dificultad para aprobar, y como no teníamos nada que perder, le planteé a mi hija la idea de que cada vez que estudiáramos matemáticas, lo hiciéramos ambientando previamente la habitación con su olor favorito, que es el de los frutos rojos con el fin de hacer un “experimento”. Sobra decir que la idea le encantó …

Antes de ponernos con la asignatura, procedíamos a realizar el “ritual” de ambientar la habitación, el cual ya de por sí le suponía un estímulo y una ilusión hasta el punto de que salía de ella el deseo de preparar el examen. Pronto me di cuenta que, con aquel estímulo le costaba un poco menos “que le entraran” los razonamientos, de tal manera que tardaba menos en asimilarlos que antes.

Cuando se presentaba al examen, colocaba en la mesa un pañuelo impregnado con unas gotas de ambientador, y al comenzar, olía el pañuelo y se disponía a responder a las preguntas. Después del examen me contaba que aquel olor le traía el recuerdo de lo que se había preparado, y, por asociación, recordaba más y sabía mejor cómo hacer responder. Sin dejar de lado el esfuerzo, los resultados comenzaron a mejorar, y… ¡Al menos aprueba!

¿Te ha gustado? A continuación, te cuento éste conmovedor testimonio que me contó personalmente Alicia, de Madrid.

“Tengo una madre que desde hace algún tiempo tiene pérdidas de memoria debidas a su avanzada edad. Cada vez ésta pérdida es mayor, y hay momentos en los que no recuerda cosas fundamentales. Sabemos que el problema irá en avance, pero no por ello dejamos de luchar para que éste sea lo más lento. Para ello, tratamos de estimular su memoria poniéndole música de su juventud, la cual le despierta recuerdos “aparcados”, y le es de gran ayuda. Cuando leí tu artículo referente a los aromas que nos ayudan a mejorar la memoria, se me ocurrió aplicarlo a las circunstancias de mi madre, y pensamos mis hermanos y yo algunos aromas que le despertasen recuerdos de su pasado, de su familia, e incluso del presente. Se nos ocurrió, por ejemplo, el aroma de la Lavanda, pues cuando éramos pequeñas en verano le gustaba cogerlas del campo, y colocar un ramo en un jarrón del salón.

Pusimos un ramo de Lavanda en un jarrón muy parecido y en el mismo sitio donde lo ponía. Al olerlas le vinieron muchísimos recuerdos y asociaciones. Nos encantó ver la viva alegría que transmitía su cara. Otro aroma que se nos ocurrió fue el del jabón que ella misma hacía durante muchísimos años. Lo fabricamos con la misma fórmula, -(bastante laboriosa, por cierto)-, y colocamos una gran pastilla cerca de su ropa blanca. Aquel peculiar olor de su almohada le volvió a traer recuerdos de su juventud, de su familia, y de cosas que tenía casi del todo olvidadas … Son más los olores “bonitos” que “le pusimos al paso”, cuyas reacciones fueron bastante positivas, pero éstos me han resultado los más entrañables y alentadores”.

Espero te hayan gustado los testimonios que te comento referentes a los aromas y las experiencias positivas. Si te ha gustado, te animo a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales. Y si deseas recibir cada artículo de forma automática, te he puesto un apartado a la derecha “RSS Entradas”, para que las puedas recibir tan pronto sean publicadas. También puedes dejar un comentario o hacerme alguna consulta, pues ¡Seguro te respondo!. ¿Tienes alguna experiencia relacionada con el mundo de los aromas? Si me escribes ([email protected]), no sábes cuánto me alegrará conocerla. ¡Un abrazo y hasta la semana que viene!

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Aromas y experiencias positivas 4

Por Vega Del Fresno 2 comentarios

el aroma de la rosa transmite una experiencia positiva

Aquí estoy de nuevo, apreciado lector, (o lectora), para compartir contigo ésta cuarta entrada en relación a los aromas y las experiencias positivas. Confieso que me ha costado un poco seleccionar los testimonios que más te puedan gustar, por ello, he puesto todo el alma con los relatos de hoy, esperando que te vuelvan a resultar útiles y por tanto a encantar.

A continuación, deseo contarte la expe- riencia que me contó Ana, que vive en Madrid. ¡Espero te guste!

“Trabajo en un una oficina de atención al público ubicada del centro de Madrid, en la que recibimos a cientos de personas cada día que hacen inmensas colas para emitir quejas y reclamaciones por problemas con los servicios que han contratado con nuestra compañía. No es extraño ver a clientes enfadados levantando el tono de forma agresiva. Aunque no comparto su actitud, les comprendo, pues a veces los problemas les causan grandes trastornos. En una ocasión, cuando entré en una oficina de una compañía de seguros para tramitar un parte por un golpe en el coche, percibí que al entrar en la sala olía a rosas. Aunque (por ignorancia) siempre he asociado el olor a rosas con gente de la tercera edad, aquel olor me hizo sentir tan bien que se me ocurrió la idea de colocar un buen ambientador en mi zona de trabajo. Así hice al cabo de unos días: Puse un ambientador Mikado encima de una estantería cerca de la corriente de aire caliente que formaba la salida de aire de la calefacción. Al cabo nada empezó a oler tan bien, que las personas que se acercaban a que les atendiera exclamaban lo bien que olía, e incluso me preguntaban dónde lo podían conseguir. El hecho de comentar lo bien que olía, creaba un tema de conversación, de tal manera que el ambiente perdía tensión … haciendo que las esperas se les hicieran menos largas y el tono agresivo de las quejas disminuyera”

¿A que es alentador?

Seguro te encantará conocer ésta historia que me ha comentado Pepe, también de Madrid, que es el portero de una Comunidad de vecinos:

“Llevo cerca de un año como portero en una comunidad de 72 vecinos compuesta por personas de todas las edades. Muchos de ellos están tan en sus temas, de tal manera que al pasar a mi lado no se acuerdan ni de dar los buenos días, cosa que comprendo por lo muy atareados que están en su mente. Reconozco que a veces me siento como parte del mobiliario, más que como una persona. Como el portal a veces huele “un poco «raro” y en invierno no puedo tenerlo todo el tiempo abierto ya que «me quedo helado». Un día, para mejorar el olor, me decidí a colocar un Mikado de frutos rojos, que es el que a mí más me gusta. Cuando se abre la puerta de la calle forma una corrientita con el aire que entra, y todo se llena de un olor “riquísimo”. ¿A qué huele? Me preguntan muchos nada más olerlo. Y les señalo el Mikado que está en un pollete que hay en la parte superior de la portería. “¡Pues me encanta! “ Me responden con una sonrisa. Hace 4 meses que lo he colocado, y desde entonces, tengo la sensación de que muchos de ellos cambian la cara al entrar o cuando salen y se les ve mejor. A veces, las personas que estamos sirviendo de cara al público nos esforzamos por hacer las cosas lo mejor que sabemos y tratar de dar gusto a todos (cosa que no es posible). Lo que puedo decir es que nunca sospeché que “un olorcito a rico” pudiera hacerles más amables que si les subiera las compras del coche 20 veces”

Espero que te haya gustado ésta entrada relacionada con la cuarta entrega sobre los aromas y las experiencias positivas. Si te ha servido, te animo a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales. También te he puesto un apartado “RSS” por si te apetecería recibir las entradas de forma automática. Y si deseas dejar un comentario o hacerme alguna consulta, te animo a escribirlo, pues ¡Seguro te respondo!. ¿Tienes alguna experiencia relacionada con el mundo de los aromas que deseas compartir? Si me escribes ([email protected]), no sábes cuánto me alegrará conocerla. ¡Un abrazo y hasta la semana que viene!

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Nuestro olfato y la genética (2)

Por Vega Del Fresno 5 comentarios

nuestro-olfato-y-la-genetica

Continuando con mi anterior entrada relacionada con el olfato y nuestra genética, hoy te quiero contar (de forma fácil de leer y comprender, por supuesto!) algunos descubrimientos realizados en torno a éste tema, que creo te gustarán:

Deseo comentarte acerca de un interesante experimento realizado en 1.984, por Claus Wedekind, profesor de Biología por la Universidad de Lausana (Suiza). A éste experimento se le denominó “El experimento de las camisetas sucias”.

Para éste estudio, se escogió a 93 estudiantes jóvenes, de los que 44 eran hombres, y 49 eran mujeres, a los que previamente se les hizo un estudio de su ADN, centrándose en los principales genes de histocompatibilidad (MHC).

A los chicos se les pidió se colocaran durante 2 días una camiseta de algodón liso, y que evitaran durante éstos 2 días el uso de desodorantes, colonias, jabones … e incluso el consumo de alcohol, para evitar así que alterase su olor corporal natural. Pasados los 2 días, las camisetas fueron puestas en cajas idénticas de cartón agujereado, pidiendo a las chicas clasificasen las cajas por el olor, utilizando 3 criterios para seleccionarlas: la intensidad, el nivel de agrado y el nivel de sensualidad.

Las chicas prefirieron las camisetas que contenían genes de histocompatibilidad (MHC) diferentes a los de ellas, e inconscientemente estaban seleccionando posibles compañeros con una buena genética para sus posibles futuros hijos. Este experimento trajo bastante controversia, ya que el por qué no ha sido todavía descubierto. En 1.995 se volvió a realizar el mismo experimento, y dio resultados muy similares. Ello sirvió lo suficiente para que algunas agencias de contactos empezaran a hacer uso de la experiencia como parte de estrategia para garantizar un mayor éxito de compatibilidad entre las personas a las que proponen como futura pareja. (Actualmente se hace incluso en agencias de contacto por internet, enviando parte de la saliva en un tubito a un laboratorio donde la recepcionan y le comunican a la agencia los resultados de compatibilidad).

Tras éste experimento tan interesante, y Yéndome a un terreno más científico con respecto a la nuestro olfato y la genética, te contaré cómo Barbara Trask, bióloga perteneciente al Instituto Fred Hutchinson, (centro ubicado en Seatle especializado en la investigación sobre el cáncer), encontró en sus investigaciones acerca del genoma humano algunas razones por las cuales cada persona percibimos el mismo olor de forma distinta. A continuación, te cuento cómo:

En su estudio acerca del genoma humano en el que trató de encontrar posibles alteraciones en el conjunto de nuestros genes relacionados con los receptores olfativos, halló que partes de nuestro material genético, están duplicadas permaneciendo igualmente en el genoma. Un gen para un determinado receptor olfativo puede copiarse una cantidad indeterminada de veces, y cada una de estas copias puede sufrir modificaciones. Este proceso puede permitir que se creen nuevos receptores olfativos, o por el contrario, producir tantos cambios en los que el gen se vuelve inviable.

En casos extremos, las mutaciones de los receptores olfativos pueden hacer que nos volvamos insensibles a determinados aromas. Esta característica es llamada Anosmia. Sin embargo, cuando los cambios no son tan drásticos, ésta variación determina que unas personas percibamos un determinado aroma y otras no.

Existe, por ejemplo, una incapacidad para percibir el aroma de la vainilla. ¿Sabes a qué media de personas afecta la Anosmia? Entre un 1% y un 3% de la población.

Espero te guste lo que aquí te comento. Podría contarte muchas más cosas acerca de nuestro olfato y la genética, pero, como ello me obligaría a entrar en demasiados temas médicos y científicos, temo agotarte y hacer que abandones la lectura, cosa que me apenaría. Si te ha gustado, te invito a compartirlo con tus amigos a través de las Redes Sociales, y si te apetece recibir las entradas de forma automática, te he puesto un apartado a la derecha “RSS Entradas”. También te animo a dejar un comentario o consulta, ya que ¡Seguro te respondo! ¡Un abrazo y hasta la semana que viene!

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Fuentes de la información: The Washingtonpost; The Guardian; The Rockefeller University

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